Del Cuidado de la Salud
Agosto: Mes del Corazón
Las enfermedades cardiovasculares representan la primera causa de muerte en Chile y el mundo. En Chile, cada 20 minutos fallece una persona por enfermedades del sistema circulatorio y estas muertes explican aproximadamente el 28% del todas.
Según la OMS, cerca del 80% de las enfermedades cardio-cerebrovasculares se pueden prevenir y evitar mediante cambios en el estilo de vida; y los principales factores de riesgo modificables son tabaquismo; sedentarismo; consumo inmoderado de alcohol; ingesta de comida ultraprocesada; y exceso de sal y azúcar en la alimentación.
Estos hábitos favorecen el desarrollo de condiciones que incrementan el riesgo cardiovascular, como sobrepeso y obesidad; hipertensión arterial; diabetes mellitus; y alteraciones del colesterol y los triglicéridos (dislipidemia).
Salud cardiovascular

Las patologías cardiovasculares, como principal causa de muerte en Chile, se originan en etapas tempranas de la vida, sea por razones de herencia genética, como por falta de atención a mantener una alimentación equilibrada, actividad física diaria y reducción del sedentarismo, conductas que son fundamentales para disminuir el riesgo de obesidad, hipertensión, diabetes y otras enfermedades cardiometabólicas en la adultez.
En Chile los escolares pasan tres o más horas diarias frente a una pantalla o usando dispositivos digitales móviles; cerca del 90% de los adolescentes es sedentario; y sobre el 70% de los adultos tiene sobrepeso u obesidad; un 85% es sedentario; 27% sufre hipertensión arterial; y más del 50% muestra grados de dependencia del alcohol y del tabaco.
Obesidad

La obesidad es una enfermedad crónica que se define como una acumulación excesiva de grasa corporal que afecta la salud.
En Chile el 74,2% de los mayores de 15 años presenta exceso de peso, superando a México y Estados Unidos.
El exceso de grasa corporal transforma el tejido adiposo en un órgano metabólicamente alterado que produce inflamación crónica; favorece el depósito de grasa en órganos como hígado, páncreas y músculos; genera resistencia a la insulina y alteraciones metabólicas, y presenta una asociación estrecha con el riesgo cardiometabólico y sus condiciones asociadas: enfermedad coronaria; infarto agudo al miocardio; angina de pecho; insuficiencia cardíaca; accidente cerebrovascular; hipertensión arterial; y fibrilación auricular.
De igual modo, tiene estrecha relación con otras enfermedades crónicas, como diabetes tipo 2 y diversos tipos de cáncer (mama, ovario, endometrio, próstata, hígado, vesícula, riñón y colon).
Tabaco

En Chile, el consumo de tabaco sigue siendo elevado y provoca cerca de 20 mil muertes al año, de las cuales alrededor de 5.000 corresponden a enfermedades cardiovasculares.
El tabaquismo es una enfermedad reconocida en la Clasificación Internacional de Enfermedades de la OMS, con características de Adictiva, por la dependencia que genera la nicotina; y Crónica, debido a su alta probabilidad de recaídas.
En Chile e tabaquismo muestra prevalencia en el 31,1% de adultos; y el 15,2% de jóvenes, siendo una de las tasas más altas de América Latina, provocando cerca de 20.000 muertes anuales, lo que representa 54 fallecimientos diarios, potencialmente evitables.
El consumo de tabaco produce diversos cambios fisiopatológicos que favorecen enfermedades cardiovasculares, como: disfunción endotelial, que afecta el funcionamiento normal de los vasos sanguíneos; mayor formación de trombos, al aumentar la adhesividad plaquetaria y la viscosidad sanguínea; estrés oxidativo, por disminución del óxido nítrico y mayor daño vascular; activación del sistema nervioso simpático, que eleva la presión arterial; la frecuencia cardíaca; y altera la microcirculación.
Las principales riesgos de enfermedades cardiovasculares asociadas a fumar son angina; infarto agudo al miocardio; y muerte cardíaca súbita.
El riesgo aumenta según la cantidad de cigarrillos consumidos y la presencia de factores genéticos de riesgo.
Importancia de la alimentación
Una de las maneras más eficaces para prevenir las enfermedades cardiovasculares es adoptar un hábito de consumo de alimentos que proporcionen ácidos grasos omega-3, considerados componente esencial de una alimentación saludable para prevenir enfermedades cardiovasculares, especialmente del tipo EPA y DHA provenientes de pescados y mariscos.
Principales tipos de ácido graso omega-3
Ácido alfa-linolénico (ALA)
Es un ácido graso esencial que debe obtenerse mediante la alimentación porque el organismo humano no puede producirlo naturalmente. Sus principales fuentes vegetales son:
- Chía.
- Linaza.
- Albahaca.
- Sacha inchi.
- Rosa mosqueta.
- Nueces.
EPA y DHA
Son los omega-3 con mayor evidencia científica y se caracterizan por reducir el riesgo cardiovascular; participar en funciones antiinflamatorias; y contribuir a la salud del sistema circulatorio.
Las fuentes alimentarias de EPA y DHA se encuentran principalmente en pescados y mariscos.
Investigaciones realizadas en Chile identifican como especies con alto contenido de EPA+DHA:
- Palometa.
- Caballa.
- Jurel.
- Rollizo.
- Piure.
- Bilagay.










