Del Cuidado de la Salud

Tu corazón no avisa

  • Al terminar el Mes del Corazón, los especialistas enfatizan en que muchas enfermedades del corazón como la hipertensión, diabetes, colesterol elevado y algunas arritmias pueden pasar inadvertidas hasta que se manifiestan como un infarto agudo al miocardio o un accidente cerebrovascular (ACV).

En Chile, las enfermedades cardiovasculares (ECV) continúan siendo una de las principales causas de muerte y existe preocupación por la aparición de infartos y otros problemas cardiovasculares en personas cada vez más jóvenes.

El principal problema identificado es la baja percepción que el trabajador tiene del riesgo cardiovascular, hasta que a él, algún familiar o compañero de trabajo enfrentan, a menudo con resultado de muerte o inhabilitación severa, un «ataque al corazón» precedido por alarmantes señales de emergencia como dolor opresivo al pecho, irradiación, dificultad para respirar, sudor frío, náuseas o mareos que requieren de atención médica inmediata.

Cuatro percepciones que inducen a error
  • Creer que el infarto y otras patologías cardiovasculares son problemas exclusivos de adultos mayores.
  • Desconocer que condiciones como hipertensión, diabetes y colesterol elevado son un riesgo silencioso que pueden empezar a una edad muy temprana y que pueden desarrollarse durante largos períodos, sin síntomas evidentes.
  • Ignorar que el riesgo cardiovascular aumenta en forma significativa cuando se tienen conductas como tabaquismo, sedentarismo, sobrepeso, obesidad y alteraciones metabólicas, que al igual que la hipertensión, diabetes y colesterol elevado pueden evolucionar durante años sin manifestaciones claras.
  • El hecho de «sentirse bien” no equivale necesariamente a tener bajo riesgo cardiovascular, por lo que la recomendación es prevenir cualquier eventualidad y conocer anticipadamente los factores de riesgo, controlarlos y adoptar hábitos cardioprotectores antes de que aparezca una complicación.
Prevención

La prevención cardiovascular y la detección precoz de factores de riesgo son fundamentales para detectar y tratar a tiempo condiciones que pueden derivar hacia complicaciones graves como infarto o insuficiencia cardíaca.

La literatura médica recomienda empezar la prevención cardiovascular desde la infancia y juventud adoptando hábitos saludables, controlando factores de riesgo y realizando chequeos médicos periódicos, no obstante, la prevención clínica adquiere especial relevancia al incorporarse al mundo laboral, donde factores como

  • Sedentarismo contribuye al sobrepeso y a problemas cardiovasculares;
  • Estrés crónico que eleva la presión arterial y altera el ritmo cardíaco; y
  • Exposición diaria a una dieta poco saludable, por su exceso de grasas saturadas, azúcares y sal, aumentan el riesgo.
Factores de riesgo cardiovascular

Los especialistas señalan que si bien existen algunos factores que no se pueden modificar, como la edad, el sexo y antecedentes familiares, otros sí se pueden controlar mediante cambios en el estilo de vida, como:

  • Hipertensión arterial que aumenta la presión sobre las arterias y puede dañarlas con el tiempo;
  • Colesterol elevado que favorece la formación de placas en las arterias;
  • Diabetes por niveles altos de glucosa que deterioran los vasos sanguíneos;
  • Tabaquismo que daña directamente las arterias y reduce la oxigenación sanguínea 
Estrategias de prevención

Alimentación saludable

  • Consumir frutas, verduras, legumbres, frutos secos y cereales integrales.
  • Priorizar grasas saludables, como aceite de oliva, aguacate y frutos secos.
  • Limitar azúcares refinados, carbohidratos simples y sal 

Actividad física

  • Realizar 30 a 60 minutos diarios de ejercicio cardiovascular, como caminar, correr, nadar o montar bicicleta 
  • La actividad física ayuda a controlar el peso, la presión arterial, el colesterol y la glucosa

Evitar el tabaco y el alcohol

  • No fumar ni consumir tabaco y evitar el humo de segunda mano 
  • Limitar el consumo de alcohol, ya que puede elevar la presión arterial y afectar el corazón

Control regular

  • Revisar periódicamente presión arterial, colesterol, glucosa y peso corporal 

Manejo del estrés y hábitos de vida

  • Practicar técnicas de relajación, meditación o respiración profunda.
  • Mantener un peso saludable y un índice de masa corporal adecuado 

Calidad del sueño y riesgo asociados

  • Según la Encuesta Nacional de Salud, en Chile el 63,2% de las personas mayores de 15 años tiene síntomas o sospecha tenerlos de algún tipo de trastorno del sueño.

La creciente preocupación por la calidad del sueño y el aumento de factores de riesgo asociados a los trastornos del dormir responde a una a una mayor conciencia sobre la importancia de dormir bien y su vínculo con condiciones dañinas para la salud, como la apnea, el aumento de peso, la obesidad y el estrés.

La inquietud está impulsando una fuerte demanda por exámenes que permitan diagnosticar trastornos conductuales nocturnos y prescribir el tratamiento o terapias adecuadas; requerimientos que según especialistas, sobrepasa ampliamente la capacidad de la infraestructura especializada disponible, lo que explica que entre centros públicos y privados de atención de salud las listas de espera superen los tres meses.

Señalan como indicativo de la situación que en Santiago donde se estima que un 16% de adultos sufre apnea del sueño, cerca del 80% de esos casos permanece sin diagnóstico.

Dada la alta prevalencia de problemas de sueño en la población del segmento laboral, la necesidad de diagnóstico se vuelve relevante debido a su estrecha relación con factores de riesgo como obesidad, sedentarismo, estrés y uso prolongado de pantallas.

Los especialistas sugieren que hasta que sea posible realizar los exámenes clínicos, se debería avanzar en un cambio de en los hábitos que deterioran la calidad del sueño, como mantener conductas de higiene del sueño, controlar el peso, comer sano y conocer y controlar los factores de riesgo que alteran la calidad del sueño.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *