Del Cuidado de la Salud
La alimentación saludable no depende sólo de qué comemos, también de cuándo lo hacemos y en qué estado de ánimo
- La nutricionista y neuropatóloga norteamericana Sheridan Genrich sostiene que, al momento de alimentarse, el estrés y el estado del sistema nervioso forman parte de una ecuación que combina una apropiada selección de comida saludable, con reduccir el estrés, comer pausadamente y una adquirir el hábito de permanecer más tranquilo y consciente de que estamos comiendo.
La autora plantea que la relación entre estrés, sistema nervioso, nutrición y digestión están estrechamente conectadas a la salud mental y física y que los estados emocionales cuando se come producen respuestas corporales concretas en la comunicación que existe entre el intestino y el cerebro.
No basta con elegir bien
La idea central es que no basta sólo con elegir alimentos saludables porque el estado fisiológico en que una persona come influye en la digestión. Una persona sometida a condiciones de estrés, inconscientemente se siente amenazada, por lo que su organismo activa una respuesta de «lucha» que es enfrentar la situación o «huida«, que es mantenerse seguro y a salvo.
La situación genera una reacción que aumenta la disponibilidad de glucosa e incrementa el consumo de nutrientes vinculados al funcionamiento del sistema nervioso, particularmente del magnesio por su relación con el funcionamiento del sistema nervioso.
Microhábitos antes y durante las comidas
La autora advierte que comer apurado, ansioso o estresado también interfiere la nutrición porque al aumentar la frecuencia cardíaca y respiratoria asociada al estado de alerta, disminuye la prioridad fisiológica otorgada a la digestión, con lo que incluso una alimentación nutricionalmente adecuada puede no producir el mismo resultado cuando se consume bajo estrés.
Comer pausado, respirar normal y profundamente y utilizar estímulos relajantes, como música suave, música clásica o sonidos de la naturaleza, transmiten al organismo una “señal de seguridad” y crean un ambiente tranquilo que ayuda a activar un estado parasimpático de descanso y digestión.
Estrés
Advierte que el estrés agudo puede ser normal, saludable y protector ante una amenaza puntual, pero que el riesgo está en no resolver la tensión y quedarse en un estado de estrés permanente hace entrar en una fase de resistencia que finalmente se transforma en una fase de estrés crónico estrechamente asociado al agotamiento burnout.









