Del Cuidado de la Salud

Adelgazar después de Fiestas Patrias

Después de algunos días de celebración con buena comida, tragos y cambios en la rutina alimenticia las ganas de recuperar rápidamente un físico esbelto y libre de sobrepeso son prácticamente inmediatas; sin embargo, no es tan simple.

Intentar bajar de peso mediante dietas en redes sociales, saltarse comidas, dejar de comer determinados alimentos o consumir suplementos, productos “naturales”, diuréticos, laxantes, estimulantes o medicamentos sin prescripción médica puede generar riesgos para la salud y no necesariamente tendrán como efecto una pérdida real de grasa corporal.

La alternativa de realizar actividad física para eliminar los kilos aportados por el las Fiestas Patrias y preparase rápidamente para el verano corre el riesgo de querer obtener resultados en poco tiempo, demasiado rápido y con demasiada intensidad.

Los especialistas en nutrición señalan las siguientes recomendaciones:

Reanuda gradualmente la alimentación equilibrada

  • No intentes compensar lo consumido durante las celebraciones con dietas extremas. Vuelve a tus hábitos alimentarios de manera progresiva.

Recupera la hidratación

  • Después de las celebraciones, es común que disminuya el consumo de agua. Asegúrate de beber suficiente agua durante el día.

Incorpora alimentos frescos y saludables

  • Vuelve a consumir frutas, verduras, legumbres y alimentos integrales. Evita los alimentos ultraprocesados y con alto contenido de azúcares.

Reduce el consumo de carbohidratos y azúcares

  • Disminuye progresivamente el consumo de alimentos ricos en carbohidratos y azúcares procesados.

Mantén un horario regular de descanso y ejercicio

  • Asegúrate de dormir lo suficiente y caminar o realizar ejercicio ligero para ayudar a la recuperación
Enfoque planificado

Bajar el peso ganado durante las Fiestas Patrias requiere un enfoque planificado, gradual y sostenible, evitando dietas extremas o un retorno brusco al ejercicio.

La rutina a cumplir debe combinar actividad física adaptada a la condición individual, la prevención de lesiones y cambios permanentes en los hábitos de alimentación.

El punto de partida es definir qué se busca, si reducir grasa o mejorar la condición física, especialmente si existen condiciones que favorecen el sedentarismo y el sobrepeso.

Riesgo de las dietas y suplementos

Productos mágicos

Los nutricionistas explican que las variaciones rápidas del peso corresponden principalmente a alteraciones en los líquidos corporales y en la alimentación, por lo que dietas y productos con promesas de adelgazamiento instantáneo deben considerarse más como una señal de prevención que como un beneficio.

Se debe establecer una diferencia importante entre suplementos alimentarios y medicamentos, puesto que los primeros están destinados a complementar la alimentación y no deben promocionarse como tratamientos para adelgazar; los medicamentos, en cambio, contienen principios activos y están sujetos a exigencias específicas de calidad, seguridad y eficacia.

Diuréticos y laxantes

El uso de diuréticos y laxantes con fines de adelgazamiento no reducen la grasa corporal y pueden provocar deshidratación y alteraciones del equilibrio de electrolitos; de igual forma, algunos “quemagrasa”, estimulantes y supresores del apetito pueden afectar el metabolismo, la presión arterial y la frecuencia cardíaca.

Productos «naturales»

Comer “natural” no es necesariamente seguro. Hay plantas y extractos vegetales que contienen sustancias biológicamente activas capaces de producir efectos adversos o interacciones con medicamentos y alimentos. En el caso de la variedad de productos «naturales» que se ofrecen en el mercado el riesgo está en la procedencia dudosa de esos productos, cuya composición puede estar adulterada y no ser necesariamente lo que indica en la etiqueta.

Retomar la actividad física

Después del “18”, la mejor estrategia no es entrenar más fuerte, sino hacerlo de manera progresiva y constante.  con el objetivo de recuperar la forma corporal, sin exigencia física, convirtiendo el ejercicio en un hábito diario.

Running

En el caso de practicar running, resulta válido para comenzar, alternar caminata y trote, priorizando inicialmente el tiempo de actividad por sobre velocidad, distancia o ritmo.

Calistenia

Antes de intentar movimientos avanzados conviene realizar calentamiento y avanzar progresivamente en el ejercicio de sentadillas, flexiones y planchas.

Senderismo

El error más frecuente es hacerlo sin considerar las condiciones reales de la ruta elegida. Para iniciarse en el senderismo es preferible escoger rutas conocidas y sencillas, salir acompañado por personas con experiencia, informar a terceros sobre el recorrido y disponer de equipamiento apropiado.

No salir sin planificar la ruta considerando riesgos como desniveles del terreno, condiciones meteorológicas, dificultades en el ascenso y descenso y , naturalmente, la condición física en que uno se encuentra.

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