Del cuidado de la salud

Nomofobia: la ansiedad de no estar conectado al teléfono móvil

  • Cada vez más se da el caso de personas que si por alguna razón se quedan sin señal o sin acceso a su celular, experimentan una sensación de carencia y ansiedad que los afecta notoriamente, al punto de llegar a alterar su funcionamiento cotidiano.

Pasar pendiente del teléfono y no poder prescindir del móvil genera una dependencia, que de intensificarse, puede llega a menoscabar no sólo la salud mental, también las relaciones interpersonales.

Dolores de cuello, problemas a la vista, sedentarismo, falta de actividad física, trastornos del sueño, depresión y ansiedad que derivan hacia descuidos en el trabajo, en la familia, en los círculos sociales y de amistad.

Prevenir

De lo anterior se desprende la necesidad de poner atención en cuánto tiempo se pasa en el teléfono y cómo se utiliza ese tiempo, y reconocer cuándo uno mismo o alguna persona cercana está utilizando el teléfono de forma intensa y ociosa.

Evaluar

Evaluar para qué se está ocupando el tiempo en el teléfono, especialmente en actividades no productivas como revisar redes sociales o practicar juegos; y si se está pegado al teléfono durante las comidas, en tiempos que debería dedicarse al descanso, en encuentros sociales o familiares e, incluso, en reuniones de trabajo.

Corregir

En caso de detectarse una dependencia del móvil, por incipiente que sea, los especialistas recomiendan:

Establecer momentos sin teléfono

  • Designar momentos del día sin teléfono, como reuniones de trabajo, horas de comida, reuniones familiares y sociales y antes de dormir.

Desactivar las notificaciones

  • Evitar las notificaciones elimina un elemento de distracción  y ayuda a disminuir la tentaciones de revisar los mensajes y contenidos innecesarios.

Organizar la pantalla

  • Eliminar del teléfono las aplicaciones redundantes y triviales y dejar sólo las más necesarias para evitar tentaciones y un exceso de interrupciones y distracciones.

Dominar el uso excesivo

  • Tomar conciencia del excesivo consumo de contenidos a través del teléfono permite tomar medidas para evitarlo y advertir el daño que puede ocasionar.

No evadirse

  • No minimizar la importancia de esta dependencia y reconocer por qué se está tan dependiente del teléfono, si para evadirse, por aburrimiento o por un hábito adquirido. Esto es esencial para tomar la decisión reducir el uso excesivo del dispositivo.

Relajarse

  • En caso de verse invadido por sentimientos de vacío y ansiedad, relajarse, respirar profundo durante algunos minutos e intentar una actividad alternativa .

Establecer momentos con teléfono

  • Dar prioridad a aquellas aplicaciones y actividades que se debe atender de inmediato relacionadas con la familia o el trabajo;
  • Aquellas que no son críticas asignarles un horario y tiempo de uso: revisión de correos, mensajerías, consultas a Google o similares.
  • Si no puedes prescindir de juegos, pasatiempos, revisión compulsiva de informaciones, redes sociales, YouTube y videos virales, asignarles la última prioridad de uso por ser comprobadamente los mas adictivos.

Negativos efectos para la salud de estar sentado por períodos largos

Investigaciones realizadas por universidades del Reino Unido, Australia y Estados Unidos señalan que estar sentado durante largos períodos durante el día es perjudica la salud, incluso si se hace ejercicio en forma regular.

Contrario a lo que suele creerse, incluso haciendo una cantidad significativa de ejercicio moderado a vigoroso al día, el riesgo de muerte prematura persiste, en razón que, según demuestran las investigaciones, estar sentado más de 30 minutos seguidos puede aumentar la presión arterial y el nivel de azúcar en la sangre, con el consiguiente riesgo de diabetes tipo 2, enfermedades cardíacas y accidentes cerebrovasculares.

¿Qué pasa si estás sentado todo el día?

El no moverte repercute negativamente en tu organismo:

  • Tu cerebro no se oxigena bien.
  • Produces más insulina de la necesaria.
  • Se debilita la columna y pierde flexibilidad.
  • Pueden degenerarse los músculos.
  • Hay mala circulación en piernas.
  • Disminuye el ritmo cardíaco de tus funciones cerebrales.
  • Se elevan el colesterol y la presión arterial.
  • Se ablandan los huesos.
  • El consumo de energía baja a una caloría por minuto.
  • Las enzimas que ayudan a descomponer las moléculas de grasa disminuyen.
Limitar las horas sentado

Los estudios difieren en cuánto tiempo sentado que se considera excesivo y perjudicial, y lo sitúan en un rango que va desde 7 a 11 horas.

Las recomendaciones actuales de salud sugieren limitar la cantidad de tiempo en que se está sentado  y dividir los períodos prolongados realizando periódicamente acciones como:

  • Realizar secuencias cortas de ejercicios de cabeza, brazos y piernas mientras se está sentado;
  • Pararse y volver a sentarse;
  • Levantarse cada 30 minutos y caminar;
  • Realiza ejercicios de estiramiento;
  • Mientras hablas por teléfono, párate y camina un poco.

Ejercicio y salud mental

  • Simples actividades como caminar, trotar y hacer ejercicio de pesas son consideradas por los especialistas como positivamente beneficiosas para la salud mental, especialmente si son constantes e intensas.

Recientes estudios señalan que la producción de endorfinas y el aumento de neurotransmisores como la serotonina, noradrenalina y dopamina generados por el ejercicio son un mecanismo biológico que beneficia la salud mental, tanto en regimen preventivo, como terapéutico.

Algunos entendidos en la materia afirman que la actividad física programada tiene  efectos comparables a la psicoterapia y farmacoterapia en el tratamiento del trastorno depresivo.

Actividad agradable

Tanto en modo preventivo, como terapéutico, para personas normalmente sedentarias o no proclives a hacer ejercicio, se sugiere partir con actividades que sean de su agrado y que puedan motivarlos, como bailar, hacer trekking, jugar pádel o salir a trotar,  porque si una práctica resulta satisfactoria es muy probable que se vuelva a repetir.

Por lo contrario, imponerse rutinas muy exigentes puede ser contraproducente.

Continuidad

El efecto del ejercicio es mayor en la medida en que la intensidad y la continuidad es mayor.

Se considera apropiado distribuir, a lo menos, 150 minutos en la semana (30 minutos diarios) de ejercicio moderado a intenso, entendiéndose por moderado que la persona, a lo menos, transpire. 

Pesas

Es una actividad que se puede realizar sin salir de casa y se recomienda partir por los brazos haciendo ejercicio con mancuernas, donde lo ideal es empezar con un peso de 2 a 3 kilos en mujeres y 3 a 5 kilos en hombres, en rutinas que permitan completar entre 8 y 12 repeticiones, las que se pueden ir aumentando paulatinamente.

 

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