Se dijo de la Industria
Joaquín Villarino: en menor producción de cobre cosechamos lo que sembramos
- En distintas entrevistas concedidas a medios nacionales, el presidente ejecutivo del Consejo Minero, analiza la caída de 17,4% de la producción minera en agosto que contribuyó al retroceso de 1% del Imacec como el resultado de una combinación de factores coyunturales, operacionales y estructurales, como un descenso previsible para la industria cuya magnitud superó las estimaciones de algunos meses atrás.
Corto plazo

En el corto plazo, atribuye la menor producción a la coincidencia de tres elementos: explotación temporal de sectores de menor ley en grandes yacimientos, recuperación de mantenciones postergadas y condiciones climáticas adversas, particularmente bajas temperaturas, fuertes vientos y nevazones que obligaron a detener algunas faenas por razones de seguridad.
Explicación estructural
Sin embargo, sostiene que existe una explicación estructural más profunda y es que Chile está experimentando actualmente los efectos de varios años de menor inversión y retrasos en nuevos proyectos, asociados a la incertidumbre generada por las discusiones constitucional y tributaria, el royalty minero y dificultades administrativas y ambientales para obtener permisos.
Resume esta posición señalando que el sector está “cosechando lo que sembramos” en materia legislativa y administrativa.
Como ejemplos, menciona retrasos o decisiones relacionadas con Los Bronces Integrado, Penco, Collahuasi y Pascua Lama, argumentando que la postergación de proyectos termina convirtiéndose, varios años después, en menor capacidad productiva, señalando que la prolongada discusión del royalty y del proceso constitucional redujo los incentivos para realizar grandes inversiones durante ese período.
Escenario favorable
Pese al deterioro actual, Villarino proyecta un escenario más favorable. Considera que desde mediados de 2027 podría comenzar a observarse un cambio de tendencia, con un desempeño significativamente mejor durante 2027-2028, a medida que comiencen a materializarse inversiones actualmente en ejecución o evaluación. De los más de US$104 mil millones de la cartera de Cochilco hasta 2034, señala que aproximadamente US$47-48 mil millones ya estarían en ejecución.
Certeza juridica y tributaria
Un elemento central para esa recuperación sería restablecer la certeza jurídica y tributaria de largo plazo. Villarino valora especialmente la propuesta de invariabilidad tributaria por 25 años para grandes inversiones y la reducción del impuesto corporativo al 23%. No obstante, advierte que los incentivos tributarios por sí solos no bastan: deben complementarse con permisos más eficientes, fortalecimiento técnico del Estado y coherencia entre las distintas reformas ambientales.
Respecto de la meta de alcanzar 6 millones de toneladas de cobre, la considera ambiciosa pero posible. Cita escenarios de Cochilco que situarían las posibilidades de alcanzar ese nivel en 20%-30% hacia 2030 y 50%-60% hacia 2035, condicionadas a mejoras en permisos, eficiencia estatal y coordinación entre autoridades nacionales y regionales.
Otro cambio relevante sería la composición futura de la inversión. Mientras aproximadamente 70% de los proyectos actualmente en ejecución correspondería a expansiones de operaciones existentes, Villarino afirma que en la cartera futura cerca del 60% correspondería a proyectos greenfield. Por ello respalda los incentivos tributarios destinados a reactivar la exploración y destaca la necesidad de volver a desarrollar yacimientos nuevos.
Liderazgo minero
En el plano internacional, descarta que Chile esté perdiendo estructuralmente su liderazgo minero. Fundamenta esa posición en sus recursos geológicos, experiencia de más de un siglo en minería de gran escala, capital humano, proveedores especializados y amplia cartera de proyectos. Además, considera que el crecimiento minero de países vecinos puede convertirse en una oportunidad para exportar servicios, conocimiento y capacidades desarrolladas en Chile.
Sobre el mercado del cobre, evita respaldar proyecciones específicas como un precio de US$10/lb, pero identifica fundamentos favorables de largo plazo: electromovilidad, energías renovables, transición energética y expansión de centros de datos. Señala que hacia 2030-2035 la demanda mundial podría aumentar alrededor de 25%, mientras la oferta de nuevos proyectos aparece limitada, escenario que considera especialmente favorable para Chile.
Idea central
El punto particularmente relevante es que Villarino cambia el foco desde una explicación puramente operacional de la caída de agosto hacia una discusión de política minera de largo plazo: para el Consejo Minero, el problema no sería falta de recursos geológicos, demanda o disposición empresarial a invertir, sino la velocidad con que Chile logre transformar su cartera de proyectos en producción efectiva.
Detienen a miembros de organización criminal especializada en el robo de cobre
- La banda delictiva, estructurada y jerarquizada, atacaba diferentes puntos de la cadena logística del cobre ingresaba violentamente a faenas mineras, abordaba trenes o interceptaba camiones utilizando armas, maquinarias y camionetas de alta cilindrada.

Los nuevos detenidos son integrantes del brazo operativo y receptador del cobre robado que se suman a otros cinco miembros capturados en noviembre de 2025, entre ellos los principales líderes de la organización. Las nuevas detenciones se efectuaron en Arica, San Pedro de Atacama y Calama.
Los cuatro nuevos imputados, que quedaron en prisión preventiva, fueron formalizados por distintos delitos que incluyen asociación criminal, robo con violencia que afectaron faenas mineras, trenes y transportes terrestres de cátodos, robo en bienes nacionales de uso público y receptación .
En conjunto, las diligencias vinculan a los investigados con al menos diez delitos y cerca de $500 millones en metales sustraídos, además de otras especies.
Uno de los aspectos más relevantes de la estrategia investigativa es que las autoridades están abordando la cadena criminal completa, no sólo a quienes roban el cobre, sino también a quienes lo compran, reducen y comercializan.
El fiscal regional Juan Castro Bekios describió la receptación como un elemento crítico sintetizó señalando que sin compradores no existe un mercado que haga rentable el robo, por lo que la persecución penal no termina en quienes ejecutan materialmente los asaltos.
Implicancias para la seguridad de la minería
El caso muestra que el robo de cobre ha evolucionando desde un problema patrimonial hacia un riesgo de seguridad operacional y de crimen organizado, lo que desde una perspectiva preventiva, refuerza la necesidad de abordar la seguridad del cobre como un sistema que integra faena, almacenamiento, transporte terrestre y ferroviario, puerto y comercialización, incorporando inteligencia, trazabilidad del mineral, vigilancia tecnológica, coordinación entre empresas y autoridades y, especialmente, control sobre los canales donde finalmente se comercializa el material robado.










