Se dijo de la Industria

Robo como riesgo económico relevante para la minería

  • El robo de materiales e infraestructura se ha consolidado como una amenaza creciente para la industria minera chilena, con pérdidas económicas estimadas entre US$250 millones y US$500 millones al año.

Los ilícitos afectan principalmente a activos y materiales como cables y conductores de cobre, que es el delito más recurrente impulsado por el alto valor del metal; y cátodos de cobre; vehículos y camionetas de operación; e insumos y equipamiento industrial, incentivos por su baja trazabilidad y la facilidad de comercialización en mercados informales.

Según Plusmining, el impacto estimado en 2024 fue de US$208,2 millones; y las estimaciones más conservadoras para 2025 indican pérdidas que van desde US$246 a US$ 500 millones, evidenciando un crecimiento sostenido del fenómeno.

Doble impacto

El impacto va más allá de las pérdidas directas de activos, puesto que se deben incluir los costos de reposición y mayores gastos en seguridad; y cuando el robo afecta insumos críticos o infraestructura, se pueden generar interrupciones operacionales con un impacto potencial estimado del 0,1% a 0,5% de la producción anual, dependiendo del tipo de daño.

Problema estructural

Visto así, el robo de insumos estratégicos se ha convertido en un problema estructural para la continuidad operacional y la estabilidad de la cadena de valor minera, particularmente en el norte de Chile.

Factores que hacen atractivo el robo de cobre

El cobre es especialmente vulnerable debido a su alto valor de reventa en mercados informales;  a su baja trazabilidad una vez fundido o reducido; y a la facilidad de su comercialización en cadenas informales o ilegales.

Costos indirectos y reposición de activos

Las pérdidas no se limitan al valor del objeto robado puesto que se debe sumar la reposición de equipos e insumos; el aumento significativo en gasto de seguridad para prevenir nuevos robos; y la implementación de sistemas de vigilancia, controles y protección de infraestructura.

 

 

Compartir artículo:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *