Las tres «C» del teletrabajo efectivo: compromiso, cumplimiento y comunicación

  • Tecnologías remotas

Según expertos estos son los aspectos que determinan las condiciones apropiadas para un home office bien desarrollado, más aún cuando la crisis de octubre nos presenta un escenario laboral complejo.

Pese a ser una tendencia cuya aplicación es cada vez más discutida en el mundo laboral, el home office sigue implicando ciertas disyuntivas al interior de las organizaciones, tanto por la aplicación de esta modalidad, como por los resultados que puede traer consigo.

Por ello, en un escenario laboral con incertidumbres -ante la llegada de marzo y por el contexto social permanentemente inquieto- el gerente de Sales & Marketing de la empresa de reclutamiento de media y alta gerencia Spring Professional, Benjamín Wechsler, plantea cuáles son "las tres C" para generar un teletrabajo efectivo.

    1. Para un buen desempeño laboral a distancia es fundamental el compromiso con la organización, donde los trabajadores estén alineados con lo que tienen que hacer y, a su vez, la empresa crea en que sus colaboradores podrán realizarlo.
    1. Debe haber cumplimiento de las tareas designadas mediante los elementos técnicos necesarios para laborar remotamente.
    1. La comunicación es clave con el equipo interno, dadas las inevitables características de interacción entre personas.

A juicio de Wechsler, el hecho de que algunas empresas aún tengan dudas en torno a la implementación de esta modalidad guarda relación con que hay puestos de trabajo que hacen muy compleja su ejecución de manera remota; por ejemplo, en áreas donde hay contacto directo con el cliente.

"También porque ciertos elementos técnicos necesarios para el teletrabajo, las empresas aún no los disponen para que sus integrantes accedan a la información desde el computador, el teléfono o algún tipo de software y, por ende, aún no pueden probar esta metodología", afirmó el experto.

A su juicio, esta "debilidad" es más potente que el factor de desconfianza y que hace que muchos trabajadores se nieguen al home office.

Y a ello se suma el tema de la protección de datos y cómo se manejan pasa a ser un punto relevante, "impidiendo establecer las condiciones para que las tareas se desarrollen a distancia".

El ejecutivo Wechsler destaca que dentro de los beneficios de esta modalidad, "se establece mucha mayor flexibilidad en el ambiente laboral porque se entrega la posibilidad a los colaboradores de gestionar todas las tareas en el tiempo preciso y se les empodera en cuanto a independencia y comodidad, aspectos que son muy valorados en la retención de talentos jóvenes".

Desventajas

En cuanto a las eventuales desventajas, el experto señala que "estas podrían relacionarse con la falla de la comunicación interna con el equipo, ya que ese factor involucra a terceros y la solución no está en un espacio físico, donde en voz alta o moviéndose a otro punto de la oficina, se pueda resolver cualquier tipo de inconveniente".

Del mismo modo, "existe un riesgo en quienes no tienen tanta autonomía y prefieren estar cerca de pares con quienes organizarse mejor".

Finalmente y evaluando lo ocurrido tras el estallido social, donde sus estudios arrojan que apenas un 28% de los trabajadores tuvo facilidades para acceder a esta modalidad laboral, Wechsler asegura que "las empresas coinciden en que es una responsabilidad empezar a anticiparse a estas situaciones e ir viendo cómo resolver la aplicación del trabajo a distancia para aminorar lo más posible un eventual impacto en la producción y en la entrega de servicios".

PRODUCTIVIDAD

Según el experto, si se entregan todas las herramientas para un correcto home office, la productividad debiese ser mejor "ya que se ganan cerca de dos horas por tiempos de traslado y hay una mayor capacidad de concentración, al evitarse toda la distracción externa que se da en la oficina".

FUENTE: El Mercurio
Fecha: 01-03-2020

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