Del Cuidado de la Salud

Dolor de espalda y calidad del sueño

  • El dolor de espalda y los trastornos del sueño mantienen una relación reciproca porque el dolor dificulta el descanso profundo y reparador y el dormir mal aumenta la percepción del dolor el día siguiente.

Para evitar estas dolencias, los especialistas en traumatología y medicina del sueño señalan que la evidencia muestra que pequeñas modificaciones en la postura al dormir pueden generar un alivio significativo del dolor de espalda.

Indican que las personas con dolor de espalda tienen hasta un 25% más de probabilidades de desarrollar problemas de sueño y que a la vez, el dolor crónico reduce el sueño profundo y aumenta los despertares nocturnos que impiden un sueño reparador que permita al organismo para modular el dolor, generando un círculo vicioso que se refleja en la relación a peor sueño, más dolor y a más dolor, peor sueño.

una medida simple y efectiva para aliviar las molestias nocturnas consiste en utilizar una almohada entre las piernas al dormir de lado o debajo de las rodillas al dormir boca arriba.

Este ajuste mejora la alineación de la columna vertebral, reduce la tensión muscular y disminuye la presión sobre la zona lumbar.

Los expertos también advierten que ciertos síntomas asociados al dolor de espalda pueden indicar problemas más graves y requieren evaluación médica oportuna.

El uso de una almohada entre las piernas o debajo de las rodillas ayuda a mantener una mejor alineación de la columna, disminuye la tensión muscular y favorece un sueño más reparador. No obstante, cuando el dolor se acompaña de síntomas neurológicos, fiebre, pérdida de peso o alteraciones urinarias e intestinales, es fundamental consultar a un profesional de la salud para descartar patologías de mayor complejidad.

Los especialistas advierten que la postura en que se duerme tiene gran incidencia en el dolor de espalda permanente y que se pueden tomar medidas simples para aliviar la situación:

  • Si se duerme de lado, colocar una almohada entre las rodillas ayuda a mejorar la comodidad y el descanso al mantener alineadas las caderas; reducir la tensión en músculos lumbares y glúteos; y evitar la rotación de la pelvis y la columna.
  • Si se duerme boca arriba, la almohada debe colocarse debajo de las rodillas para disminuir la carga sobre la columna; reducir la tensión en la región lumbar; y relajar los músculos posteriores del muslo.
  • Un pequeño cojín o rollo de toalla bajo la curva natural de la espalda baja puede proporcionar soporte adicional al ayudar a mantener la postura natural de la columna sin generar presión excesiva.
  • Dormir boca abajo puede aumentar el dolor de espalda al aumentar la curvatura lumbar; sobrecargar las articulaciones vertebrales; y producir mayor tensión muscular, por lo que se recomienda intentar el cambio gradual a posiciones de lado o boca arriba.
  • Si no es posible cambiar de posición, colocar una almohada bajo la pelvis y la parte inferior del abdomen puede ayudar a reducir la tensión lumbar.

Recomendaciones adicionales

  • Evite almohadas excesivamente blandas.
  • Considere almohadas ergonómicas si resultan cómodas.
  • Busque una adecuada alineación entre cabeza, cuello y columna.
  • El dolor de espalda no siempre es consecuencia de una mala postura. Existen síntomas que justifican una evaluación médica si existen signos neurológicos como un dolor que baja por una pierna, si siente un hormigueo o adormecimiento que llega hasta el pie o los dedos o debilidad progresiva en las piernas.

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