Formación y aprendizaje
Convenio SERNAGEOMIN y Universidad de Chile para fortalecer la seguridad en la minería
- La alianza busca establecer un modelo basado en una Certificación de Aptitud en Seguridad Minera, donde la formación técnica certificada, respaldada por la academia y regulada por el Estado se convierta en un pilar clave para mejorar la seguridad minera en Chile.

El acuerdo busca consolidar una certificación que contribuyan directamente a fortalecer la seguridad en la industria minera con foco en reducir riesgos y proteger mejor la vida de los trabajadores elevando los estándares de capacitación de los trabajadores.
La implementación del convenio estará liderada por el Centro de Capacitación de Sernageomin en conjunto con unidades académicas de la universidad.
El fortalecimiento de la certificación en seguridad busca mejorar la Certificación de Aptitud en Seguridad Minera, que es obligatoria en la industria:
- Estandarizando contenidos, evaluación y perfil de docentes.
- Garantizando competencias críticas para operar en faenas.
En este cometido,
- Sernageomin mantiene su rol de supervisor técnico; certificador; y definidor de estándares; y
- La universidad aporta rigor académico, desarrollo metodológico y formación especializada
Con foco en cultura preventiva, profesionalización del capital humano, fortalecimiento de la empleabilidad e incrementa los estándares del sector, el convenio impulsará la formación continua de trabajadores, por medo de conectar la experiencia en terreno con el conocimiento científico,.
En Chile no falta tecnología, falta capital humano
- La minería está siendo cada vez mas intensiva en tecnología y el efecto de su beneficio económico y social dependerá de la capacidad que tengamos como país la capacidad de desarrollar el talento humano capaz de operar, interpretar y liderar sistemas digitales complejos.

Chile destaca como referente global en automatización minera por la rápida incorporación de tecnologías como inteligencia artificial, internet de las cosas (IoT), vehículos autónomos, drones, monitoreo remoto y analítica predictiva; y si bien el sector muestra avances significativos en productividad y digitalización, el principal desafío ya no es tecnológico, sino humano, por lo que el foco debe apuntar ahora hacia cerrar la brecha entre la velocidad de adopción tecnológica y el desarrollo de habilidades en la fuerza laboral.
La minería no reducirá el empleo
En este contexto, la minería no reducirá empleo, sino que lo transformará, exigiendo trabajadores más calificados con capacidades digitales, analíticas y adaptativas, en un modelo donde la formación continua y la articulación entre industria, educación y Estado es clave.
La industria minera proyectan 36.895 nuevos trabajadores en la próxima década en los que los roles tradicionales permanecen, pero evolucionan hacia una mayor cualificación de la función de operadores, técnicos y supervisores, cuyas competencias laborales exigirán tanto competencias digitales transversales, como la interacción con sistemas automatizados; interpretación de datos operacionales; toma de decisiones basada en datos; pensamiento crítico; liderazgo; y adaptabilidad.
Robustecer la formación
Lo anterior reduce el peso en la plantilla de trabajadores con solo educación media y plantea el reto de aumentar la formación técnico-profesional y robustecer en las empresas la formación continua.
Necesidad que exige una coordinación entre las empresas, el sistema educativo, el Estado y los representantes laborales.
La vigencia laboral no depende de la edad
- Cada vez más con los avances de la tecnología y las nuevas necesidades laborales de las empresas, la empleabilidad actual no depende de la edad ni del título profesional, sino de la capacidad de adaptarse, de aprender continuamente y actualizar habilidades de forma flexible a lo largo de toda la vida.

En el contexto de acelerados cambios tecnológicos, de nuevos recursos informáticos y de mayor expectativa de vida, el título profesional y sus grados de especialización académica han dejado de garantizar la estabilidad laboral, para convertirse sólo en un punto de partida.
Aprendizaje continuo
El aprendizaje continuo y el perfeccionamiento profesional «sobre la marcha», ya no es opcional y se requiere una actualización constante mediante cursos, diplomados y especializaciones como requisito esencial para mantenerse empleable.
En este escenario donde las empresas constantemente adoptan nuevas herramientas tecnológicas, el conocimiento se vuelve rápidamente obsoleto y los trabajadores deben aprender a utilizarlas y certificarlas.
Transformación de las instituciones educativas
Las instituciones de educación, tanto universidades, como institutos técnico-profesionales, han ido adaptando su oferta hacia programas flexibles, modulares y mayoritariamente online que permiten a trabajadores de distintas edades actualizar sus competencias, reconvertirse laboralmente y mantenerse competitivos en el mercado.
A través de diplomados, cursos cortos y programas de reconversión laboral los centros educacionales han derivado de formar al etario joven, a acompañar trayectorias laborales completas con programas más personalizados, flexibles y orientados al mercado.
Modalidad online
Con predominio de formatos digitales online, de cursos cortos, acumulables y enfocados en habilidades específicas, ofrecen una flexibilidad que permiten compatibilizar estudio, trabajo y vida personal.
Esto abre una gran oportunidad a los etarios adultos, con mayor esperanza de vida y disposición a trabajar más años, de romper el paradigma de que estudiar es solo para jóvenes.










