El 84 % de las comunas de Chile enfrentan riesgos altos a raíz del cambio climático

  • Así lo revela el Atlas de Riesgos Climáticos (ARClim) del Ministerio del Medio Ambiente

  • Tras más de un año de trabajo colaborativo entre científicos de distintas instituciones, hoy se presenta esta radiografia a los impactos del calentamiento global, que describe detalladamente cuáles son las principales amenazas que cada comuna enfrentará en el período 2035-2065 por efecto de la elevación de temperatura, además de las oportunidades que se generan para sectores específicos.

Chile cambiará. Y bastante.

Esa es la conclusión más evidente que surge al revisar el Atlas de Riesgos Climáticos (ARClim), una herramienta que muestra el efecto proyectado a contar de 2035 del calentamiento global en cada una de las 345 comunas del país en 55 "cadenas de impacto". El resultado es que todas las comunas están sometidas a algún tipo de amenaza y 288 de ellas (84%) están expuestas a riesgos relativos altos o muy altos en una o más de esas dimensiones.

El objetivo, explica Carolina Urmeneta, jefa de la Oficina Cambio Climático del Ministerio del Medio Ambiente, era generar información lo más desagregada posible para identificar las necesidades de cada sector del país y así tomar medidas de adaptación o de mitigación. Se recopiló una enorme cantidad de información, con un nivel de detalle inédito a escala comunal que permite ver el impacto del calentamiento global en temas tan diferentes como los cultivos, la minería, la generación eléctrica, el disconfort térmico, la disponibilidad de agua, la operación de puertos, la probabilidad de incendios forestales, el impacto en la salud de las olas de calor o la pérdida de flora y fauna.

El resultado son mapas que muestran la situación actual de las 354 comunas en 55 variables, los cambios que se proyectan para el período 2035-2065 si la temperatura del planeta mantiene su incremento y cuáles son los niveles de riesgo a los que están expuestas.

Dos de los gráficos más elocuentes acompañan estas páginas: casi todas las comunas corren riesgo de pérdida de biodiversidad y casi todos los asentamientos urbanos ven amenazada su seguridad hídrica por las menores precipitaciones.

Pero también se presentan algunas oportunidades. "Por ejemplo, en agricultura, si bien hay riesgos para muchos cultivos, tenemos más de 40 comunas con oportunidades para desarrollar cultivos donde antes no teníamos. Asimismo, más de 90 comunas tendrán oportunidades para el desarrollo de energía renovable solar o eólica, donde antes la radiación o los vien¬tos no eran tan favorables", explica Urmeneta.

Desde una mirada científica, el atlas no debiera generar pánico, sino servir como una herramienta clave para guiar la acción. "Va a ser súper útil para cada comuna, para las municipalidades, porque se van a saber los sectores que van a ser afectados en mayor o menor medida. Además, verán distintos riesgos en diferentes actividades y podrán ponderarlo según lo que la comuna cree más importante, por ejemplo, en relación a tasas de empleo o de producción de riqueza", afirma el subdirector del (CR)2 y académico del Departamento de Geofísica FCFM de la U. de Chile, René Garreaud. Destaca su utilidad para generar políticas públicas más específicas y adecuadas para ciertas zonas.

En tanto, el académico de la Facultad de Agronomía e Ingeniería Forestal de la UC e investigador del Centro de Cambio Global UC, Francisco Meza, sostiene que entre los principales valores del documento está que realiza un análisis de diferentes sectores, lo que permite ser un instrumento para que las personas dimensionen el impacto que tendrá el cambio climático. En ese sentido, plantea que la información obtenida permite que los tomadores de decisiones de diferentes instituciones entiendan "dónde les aprieta el zapato" y así conocer de mejor manera los sectores a los cuales destinar esfuerzos para generar medidas con el fin de reducir la sensibilidad a los cambios del sistema climático: "Una invitación es que con el atlas nos sentemos a conversar con distintos sectores, es multisectorial, ver qué lecciones se sacan. También debe ser usado a nivel de educación para estudiantes, a nivel de comunas, comunidades y grupos que representan sectores productivos".

María Francisca Tondreau, directora ejecutiva de The Nature Conservancy en Chile, plantea que el atlas es una herramienta "muy útil" para entender el impacto del cambio climático: "Estamos en un momento de urgencia, no podemos perder tiempo. Hay que tomar decisiones ahora, estos diez años que vienen son críticos para el planeta, con esto tenemos una fuente rica para tomar decisiones".

Todas las comunas de Chile enfrentan riesgo de pérdida de fauna por menores lluvias como lo demuestra este mapa, uno de los disponibles en el atlas. Los colores celestes y verdes representan un incremento bajo del riesgo, el amarillo habla de un alza moderada y los naranjos y rojos muestran crecimientos altos o muy altos.

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