Compromiso Minero, una mirada de largo plazo hacia la sustentabilidad

  • Minería, metálica y no metálica, y el medio ambiente:
  • La Red Compromiso Minero nace con el fin de promover iniciativas concretas que vayan en línea con una industria minera moderna, competitiva, inclusiva y diversa, que permita seguir aportando al crecimiento económico, al desarrollo social del país, de las comunidades y regiones mineras, haciendo foco en el cuidado del medio ambiente y de los recursos naturales.

EI principal objetivo de Compromiso Minero es trabajar desde una mirada integral, fomentando la transparencia y el diálogo con la sociedad chilena para contribuir a que la minería sea una actividad aún más sustentable y genere valor para las personas y el país. La iniciativa, surgida en septiembre de este año, está compuesta por más de 50 adherentes iniciales, entre los que destacan universidades, colaboradores, proveedores, agrupaciones de profesionales, emprendedores, startups, asociaciones, gremios y empresas de la pequeña, mediana y gran minería.

Las organizaciones que integran la Red de Compromiso Minero buscan avanzar hacia un desarrollo aún más sustentable de la minería, basado en la innovación y el desarrollo de nuevas tecnologías.

Joaquín Villarino, presidente ejecutivo del Consejo Minero, entidad que forma parte de la iniciativa Red Compromiso Minero, señala que la minería chilena ha estado trabajando de manera decidida, desde hace más de una década, en sustentabilidad.

«Los minerales y metales que produce nuestro país son esenciales para el desarrollo de la electromovilidad, la masificación de las energías renovables y el desarrollo de innovación y tecnologías que nos ayudarán a enfrentar el cambio climático. Para eso necesitamos más minería, y quienes formamos parte de Compromiso Minero queremos contribuir para que esta actividad provea esos minerales y metales de forma cada vez más sustentable», comentó Villarino.

Para el desafío global de hacer frente al cambio climático, el sector minero chileno puede aportar no solo proveyendo los minerales y metales que harán posible el uso creciente de generación eléctrica de fuentes renovables, la expansión necesaria de las redes de transmisión, el almacenamiento en baterías y la electromovilidad, sino que también cumplirá un rol fundamental en la disminución de emisiones de sus propios procesos productivos.

Diego Hernández, presidente de la Sociedad Nacional de Minería (Sonami), señala que «Compromiso Minero es la materialización del objetivo por avanzar aún más hacia un desarrollo sustentable, uno que da cuenta de nuestra capacidad tecnológica, pero también de nuestra disposición a escuchar y trabajar con transparencia y diálogo con todos los que integran el ecosistema minero y, por cierto, con las comunidades».

Energías limpias

Actualmente, el 50% de la energía eléctrica que utiliza la minería proviene de fuentes renovables. Este porcentaje seguirá aumentando de acuerdo a las metas que han fijado y anunciado públicamente las empresas mineras. Algunas incluso ya han alcanzado un suministro compuesto en un 100% de energías verdes.

Es el caso de Minera Zaldívar de Antofagasta Minerals, la que en julio de 2020 se convirtió en la primera compañía en utilizar solamente fuentes de energía renovables para producir cobre, lo que le permite reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero.

Otro ejemplo a destacar está relacionado con la apuesta por la electromovilidad. Este año la Compañía Minera del Pacífico (CMP) dio el vamos a la implementación de sus primeros dos buses 100% eléctricos, los cuales son utilizados para el traslado diario de trabajadores y trabajadoras desde sus casas hasta las faenas.

Para la compañía, la electromovilidad surge como una nueva experiencia para seguir creando una minería diferente y potenciar el consumo sostenible en sus distintos procesos. El proyecto considera una etapa piloto de ocho meses, período durante el cual se está evaluando el rendimiento, consumo y desempeño de los vehículos, con miras a una posible expansión hacia sus diferentes operaciones, migrando del combustible a la electricidad.

En la misma línea, en agosto de este año, Anglo American marcó un hito clave para el desarrollo del hidrógeno verde en Chile con la puesta en marcha de la primera «hidrogenera» para vehículos cero carbono del país. Este proyecto se enmarca en el Plan Minero Sustentable de la compañía, que tiene entre sus objetivos alcanzar la carbono neutralidad en sus operaciones en Chile a 2030.

Junto con lo anterior, las operaciones de BHP en Escondida y Spence; las operaciones de Antofagasta Minerals en Zaldívar y Centinela, y la Minera El Abra de Freeport-McMoRan, ya cuentan con la acreditación internacional The Copper Mark, que fue creada en abril de 2019 por la Asociación Internacional del Cobre (ICA, por sus siglas en inglés). Esta institución sin fines de lucro elaboró una lista compuesta por 32 criterios inspirados en los objetivos de desarrollo sustentable de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Este sello verde es el primer y único sistema que verifica que las compañías están haciendo una producción justa con sus trabajadores, las comunidades y el medio ambiente.

«Compromiso Minero busca destacar los esfuerzos que está realizando la minería para ser más sustentable. La gran impulsora de las energías renovables en Chile ha sido la minería: la primera planta solar que se conectó a un sistema eléctrico fue desarrollada por Codelco Norte en el año 2012, cuando nadie apostaba aún por la tecnología solar fotovoltaica. A ella le siguieron proyectos impulsados por AMSA, como la Planta Eólica Arrayán, y, así, muchos otros de Anglo American y BHP, entre otras. Algo similar ocurre con la desalinización del agua», destaca María Isabel González, vicepresidenta del Instituto de Ingenieros de Minas de Chile.

Economía circular

A partir de noviembre de este año, la Minera Doña Inés de Collahuasi se transformó en la primera compañía minera en incorporar la economía circular en la compra de bienes y contratos de servicios, los cuales superarán los LIS$ 3.500 millones en los próximos tres años.

Este nuevo modelo es inédito en el sector y se enmarca en la estrategia de desarrollo de largo plazo de la compañía, donde con un alto foco en la sustentabilidad busca aportar al uso eficiente de recursos, innovación de nuevos negocios por reuso de materiales y promover el reciclaje de los residuos generados.

De esta manera, Collahuasi apunta a una reducción gradual y sistemática de los desperdicios que se generan en toda su cadena de valor, junto con la disminución de emisiones, el cuidado del entorno, mejorar la productividad y profundizar el desarrollo económico de Tarapacá.

Además, la iniciativa incorpora un nuevo proceso de desarrollo de proveedores locales y gestión de ecosistema, que busca transferir capacidades y habilitar competencias y herramientas para esta nueva modalidad de compras y licitaciones de manera competitiva. En ese sentido, serán los propios proveedores de bienes y servicios quienes propondrán las soluciones circulares más competitivas, en función de sus propios procesos.

Uso del agua

En efecto, uno de los objetivos clave de Compromiso Minero va en línea con un menor consumo de agua continental. El sector minero utiliza solamente el 4% del agua continental del país, y para disminuir aún más su consumo la industria ha buscado nuevas fuentes, como el uso de agua de mar.

Actualmente, el 25% del consumo de agua de la industria minera proviene de agua de mar, desalada o no. Según datos de Cochilco, para el 2029, dicho porcentaje ascenderá al 50%. En esa línea, la tecnología aplicada para desalar agua se ha transformado en un aporte para que otras industrias y/o sectores productivos en Chile puedan avanzar en estas materias y, de esa manera, hacer frente a la sequía que vivimos.

En regiones mineras, como Antofagasta, el uso de agua continental por parte de la industria es mayor que en el resto de Chile; sin embargo, el sector minero está impulsando el desarrollo de plantas desaladoras, y Antofagasta será la Región que concentrará la mayor cantidad de ellas: actualmente cuenta con ocho plantas en operación y se proyectan dos más de aquí al 2027. Esto permitirá que, a esa fecha, menos de un tercio del agua usada por la minería en esa región provenga de fuentes continentales.

Así como el sector minero ha desarrollado nuevas tecnologías que le permiten hoy operar con menos agua, también ha ido incorporando la recirculación del agua en sus procesos, reutilizando el 76% de esta, e incorporando aguas no aptas para el consumo humano como las residuales.

 

 

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