Seguridad en minería subterránea: Conducta basada en competencias específicas

Las condiciones particulares de las faenas mineras subterráneas exigen especial atención al desempeño en seguridad de los trabajadores. El trabajo conjunto de los equipos de prevención de riesgos y especialistas en el ámbito conductual está entregando nuevos aportes en este campo.

“Sin fatalidades, sin lesiones, sin defectos de procesos y sin daños en las instalaciones o equipos”. Ésta es la definición original del concepto de “Cero Daño” que especialmente en la minería es reconocido como el objetivo final de todos los programas de seguridad impulsados en la industria.

En relación con otros sectores de la economía, la minería es reconocida por su liderazgo y avances en esta materia, lo cual se refleja en los indicadores de gestión que muestra en este ámbito. En efecto, el “Balance Nacional de Accidentabilidad Minera de 2016”, elaborado por el Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin), revela que tanto la tasa de frecuencia de accidentabilidad como la de fatalidad han tenido una trayectoria a la baja desde el año 2000.

Héctor Garay, director nacional de Minería de Mutual de Seguridad, reconoce el aporte de todos los actores de la industria a estos logros. A la vez, resalta que las condiciones de trabajo y desarrollo de procesos en el sector evolucionan rápidamente, por lo cual es necesario revisar, corregir y renovar las prácticas sistemáticamente.

El especialista recalca que en la pequeña minería es indispensable actuar con mayor sentido de urgencia, teniendo en cuenta que este segmento sigue mostrando índices altos de accidentabilidad y fatalidad en la industria. “No puede ser que la seguridad esté relacionada con los recursos con los que cuenta la empresa. Ésta tiene que ser transversal, independiente del tamaño de la minera, y para esto es importante crear programas de seguridad efectivos”, enfatiza Garay.

Condiciones particulares

En el caso de la minería subterránea, Milton Guille, jefe de Área Prevención y Psicolaboral del Centro de Entrenamiento Industrial y Minero (Ceim), indica que existen condiciones particulares a las cuales prestar atención. “Estas faenas exigen el desarrollo de competencias técnicas y transversales específicas de trabajo, a las que deben sumarse la disciplina y alta atención en seguridad”, resalta el especialista.

En este contexto, cobran especial importancia las habilidades de los trabajadores para actuar adecuadamente en situaciones adversas.

Partnerh, consultora especializada en reclutamiento, selección y desarrollo, ha trabajado con compañías mineras en la definición de perfiles de trabajo en este sector. El psicólogo Eugenio Lizama, gerente técnico de la firma, identifica factores claves al respecto: “Es necesario considerar la efectividad de los periodos de descanso, el manejo de las condiciones ambientales de la faena y el respeto por las normas y protocolos de seguridad. El trabajo conjunto entre el equipo de prevención de riesgos y los profesionales que ayudan a comprender y potenciar las capacidades mentales, constituye un nuevo aporte a la seguridad en minería, particularmente en faenas subterráneas”, explica el ejecutivo.

Junto con lo anterior, Lizama destaca la necesidad de contar con pruebas específicas que logren evaluar el funcionamiento mental de la persona en cuanto a concentración, atención al detalle y manejo de la impulsividad (actuar de manera apresurada, cometiendo errores).

Disciplina operacional

Los programas de seguridad, incluyendo a la industria minera, tienen como objetivo la reducción de la intensidad y severidad de lesiones y enfermedades relacionadas con el trabajo. En su elaboración se deben asignar responsabilidades a los gerentes, supervisores y trabajadores; regular las inspecciones para controlar riesgos; y contener un plan de capacitaciones y entrenamiento que fomente las competencias y conductas adecuadas.

Como requerimiento general, el diseño y aplicación de los programas de seguridad y salud ocupacional en minería tienen que vincular las áreas de producción con aquellas que se encargan de la identificación y gestión de riesgos, lo cual se denomina “disciplina operacional”.

Héctor Garay, de Mutual de Seguridad, resalta que para que un sistema de gestión de seguridad tenga efecto y contribuya a la meta de “Cero Daño”, debe contener procedimientos claros y conocidos.

“Más del 60% de los accidentes laborales ocurren porque no se respetó o no existía un procedimiento. Por esto es importante que además de que existan, nos aseguremos como operación que todos los trabajadores los conozcan, para enfrentarse de manera segura a las acciones que deban llevar a cabo”, indica.

Otro factor que determina la actualización de los procesos asociados a los programas de seguridad, es la irrupción de nuevas aplicaciones tecnológicas para hacer más eficientes las operaciones.

En este contexto, Milton Guille, de Ceim, destaca el uso de equipos radiales de comunicación para el contacto del trabajador con su equipo y con otras áreas, la automatización y operación remota de equipos y maquinarias, y la instalación de sensores de medición que permiten evaluar las condiciones de trabajo en la mina.

Situaciones críticas

Sernageomin cuenta con una “Guía metodológica de seguridad para la presentación de proyectos mineros subterráneos”, donde establece las actividades específicas que deben ser analizadas para detectar condiciones de riesgo.

Así, por ejemplo, en el ítem de “Prevención y control de incendios u otras emergencias mayores”, se solicita que el proyecto describa explícitamente los siguientes elementos:

  • Sistema de detección y extinción de incendios.
  • Sistema de alarma y aviso al personal en caso de una emergencia.
  • Procedimiento de evacuación del personal de acuerdo al lugar donde se produjo la emergencia.
  • Existencia de cuadrillas de rescate.
  • Existencia de refugios, su descripción y ubicación.
  • Localización de los depósitos o instalaciones de combustibles, en función de sus distancias a las bocas de mina, piques o chimeneas.
  • Instalaciones y almacenamiento subterráneos de elementos combustibles (petróleo, lubricantes, entre otros) o zonas de suministro y manutención de vehículos automotrices, y las medidas de prevención de incendio de esos lugares.
  • Cantidad de combustible almacenado en el interior de la mina y consumo diario de él.

Fecha: 12-07-2017
Medio: Minería Chilena

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