Elizabeth Velásquez: Su Vida Sobre un Camión

 

Es la primera mujer que conduce un camión de alto tonelaje en Mina Altamira. Pero su “amor” por este tipo de vehículos tiene su historia.

Tenía sólo 14 años cuando Elizabeth, aún sin alcanzar los pedales, manejó por primera vez. Pero no un pequeño auto, sino un camión. Un enorme camión.

Me apasionaban los camiones. Mi padre, hermanos y tíos eran camioneros, por lo tanto, mi vida siempre estuvo ligada a ese ambiente.

Elizabeth, 30 años, se fascinó con la vida del camionero porque su padre la llevaba muchas veces con él en sus largos viajes.

Las carreteras, la soledad de las rutas nortinas y las "picadas" de camionero, se convirtieron en su pasión.

Pero a su madre no le gustaba esa vida para su joven hija.

"Mi mamá siempre se opuso a que yo fuera camionera porque temía que algo me pasara en la ruta".

Para complacer a su madre Elizabeth estudió gastronomía internacional y trabajó en el Casino Enjoy, de Coquimbo, como maestra de cocina. Sin embargo, los camiones no se los sacaba nadie de la cabeza.

"En el año 2012 me convertí en madre y abandoné mi trabajo en la cocina y me dediqué a administrar la empresa de camiones de mi papá".

Tres años después, el padre de Elizabeth falleció en un accidente carretero en las cercanías de Michilla. Lejos de que esta tragedia la amilanara, la muerte de su progenitor fortaleció sus ganas de continuar con su oficio.

Comenzó manejando camiones Tolva en movimiento de tierra en Santiago, pero muy pronto se fue a vivir a Coquimbo. Ahí se unió a la empresa Callegari donde empezó a conducir camiones articulados haciendo la ruta Coquimbo-Santiago y Santiago-Arica.

Pero estar tanto tiempo en carretera no le permitía compatibilizar con su rol de madre, por lo tanto, siguió buscando un trabajo que le acomodara más.

Y fue así como en febrero de este año se le presentó la oportunidad de ingresar a la empresa FRANKAR lo que le posibilita compartir más con su hijo, que su madre cuida mientras ella está de turno.

"Al principio fue difícil porque el rubro minero es muy machista, pero de a poco he ido tomando mi lugar en la empresa".

Sin abandonar jamás su coquetería y femineidad, Elizabeth se convirtió así en la primera mujer conductora de camiones en las faenas Minera Altamira. Y quiere animar a otras para que sigan sus pasos:

"Quiero hacer una invitación a todas las mujeres a las que les apasiona el rubro de los camiones, que se atrevan y luchen por hacer lo que les gusta."

Con su actitud luchadora y asertiva, Elizabeth derriba aquellos mitos de "trabajos para hombres y trabajos para mujeres". Sólo importa el trabajo bien hecho.



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