El perímetro de cintura es un indicador de muerte prematura

  • Tanto en personas con peso normal como con sobrepeso u obesidad:

  • El exceso de grasa abdominal es un factor de riesgo cardiovascular y de otras patologías, pero aunque está incluido en protocolos de atención médica, no siempre forma parte de la consulta.

Tener un perímetro de cintura de más de 80 cm en el caso de las mujeres, y superior a 90 cm en el de los hombres, es un indicador, por sí solo, de riesgo cardiovascular y muerte prematura.
Así lo confirma un estudio publicado esta semana, que se suma a la evidencia médica que sugiere incorporar el diámetro abdominal como un factor más de buena o mala salud.

A diferencia de la grasa subcutánea -que se forma debajo de la piel y entre los músculos-, la grasa abdominal está compuesta sobre todo de grasa visceral, aquella que se acumula en órganos como el intestino y el hígado.

Según explica la doctora Mónica Acevedo, cardióloga de la Red de Salud UC-Christus, la obesidad abdominal tiene unas características metabólicas distintas que la hacen más dañina. Además de ser más difícil de eliminar, la grasa visceral aumenta el riesgo de padecer diabetes tipo 2, colesterol, hipertensión y eleva los triglicéridos, lo que multiplica el riesgo cardio y cerebrovascular.

Es en parte por estas razones que la medición de cintura forma parte del Examen de Medicina Preventiva (EMPA) disponible para todas las personas mayores de 15 años, según explica el Ministerio de Salud a través de un comunicado. El EMPA incluye además mediciones de presión arterial, glicemia, peso, talla e índice de masa corporal.

A nivel de atención primaria, "los profesionales que realizan esta medición son enfermeras(os), médicos y nutricionistas", y "se promueve que se haga una vez al año", responde el ministerio.

La medición del perímetro de cintura también aparece en el protocolo del Programa de Salud Cardiovascular.

Medida preventiva

"A pesar de que no es una obligación hacerlo en la consulta general, es una práctica que se ha ido haciendo cada vez más frecuente, sobre todo cuando los equipos de salud se enfrentan a casos como obesidad, diabetes e hipertensión", comenta la doctora Patricia Méndez, directora del Servicio de Salud Metropolitano Central (SSMC).

"De esta forma, se generan las derivaciones correspondientes y se logra prevenir patologías asociadas a la obesidad", agrega.

Sin embargo, a juicio de la doctora Acevedo, se trata de una práctica que no siempre se lleva a cabo en la consulta general.

¬"Hubo un boom hace un par de años; hasta los visitadores médicos regalaban huinchas, pero como que ha caído en desuso"_, advierte la especialista, quien además es directora de la Sociedad Chilena de Cardiología.

"Es una buena herramienta de riesgo cardiovascular y de prevención, por lo que es atingente volver a incorporarla o realizarla con mayor frecuencia", enfatiza.

Sobre todo considerando la evidencia disponible. En el estudio publicado esta semana en Annals of Interna! Medicine, se concluye que tanto la obesidad general como el exceso de grasa abdominal son factores de riesgo importantes de muerte prematura.

Tras seguir a 115 mil adultos en México durante 14 años, se vio que la proporción cintura-cadera "tiene una relevancia adicional para la mortalidad, lo que sugiere que la obesidad central es particularmente dañina".

Otra investigación reciente, publicada en el European Heart Journal y que incluyó a más de 2.500 mujeres posmenopáusicas con peso saludable, determinó que aquellas que acumulaban la grasa alrededor de la cintura corrían un riesgo mayor de padecer enfermedades cardiovasculares que aquellas que la acumulaban en muslos y caderas.

Para conocer el perímetro de cintura se debe medir con una huincha la circunferencia abdominal a la altura del ombligo. Plymouth University

Chile es el segundo país de la OCDE con mayor obesidad

Las personas con menor nivel socioeconómico son las más afectadas por este problema.

Un video que circula en internet desde hace unas semanas muestra el grado en que ha cambiado la percepción de los alimentos por los niños en Chile. El registro muestra a pequeños a los que les dan a probar alimentos mientras están con los ojos cerrados: mientras los participantes son capaces de reconocer sin problemas el sabor de snacks como papas fritas o ramitas, se confunden completamente cuando les dan a probar frutas como manzanas o peras. De hecho, ni siquiera las reconocen cuando se las muestran tras quitarles la venda.

El video, elaborado por la empresa de jugo AFE, no es una anécdota si se consideran las cifras reveladas ayer por el Observatorio de Elige Vivir Sano, denominado Radiografía de la Obesidad en Chile.

Sus datos evidencian que esta enfermedad en mayores de 15 años, desde 2003 a la fecha, subió de 61% a 75%. De esta manera, en solo tres años el país se ha convertido en el segundo de la OCDE con mayor obesidad, con 34,4%, precedido solo por Estados Unidos con 40%.

Entre los motivos detrás de este incremento, según consigna el reporte, están los malos hábitos alimenticios, como el consumo de alimentos altos en calorías y sal, y la baja presencia en la dieta de frutas, verduras, legumbres y productos del mar. Se suman la escasa actividad física y el sedentarismo: 66,2% de la población mayor de 18 años no realiza ningún tipo de actividad física.

"Lo más trágico es que en Chile se distribuye injustamente la obesidad y el sobrepeso de acuerdo al nivel de ingreso de las personas", señaló el ministro de Desarrollo Social, Sebastián Sichel.

La autoridad explicó que las regiones que tienen menos ingresos, como La Araucanía, Biobío, Los Lagos, Arica y Parinacota y Tarapacá, son las que muestran mayores niveles de obesidad.

El estudio también evidencia una brecha de género, ya que las mujeres presentan mayor obesidad e inactividad física que los varones, a pesar de consumir más vegetales.

FUENTE: El Mercurio / La Tercera
15-08-2019

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