Del Cuidado de la Salud
Día Mundial de la Obesidad
- El Día Mundial de la Obesidad, celebrado cada 4 de marzo desde 2020, busca generar conciencia y movilizar acciones frente a una de las principales crisis de salud pública global.

La conmemoración reúne a gobiernos, organizaciones internacionales, profesionales de la salud y comunidades para identificar causas, combatir mitos y promover soluciones concretas, basadas en evidencia.
El llamado de 2026: “8 mil millones de razones para actuar contra la obesidad” busca destacar que la obesidad y el sobrepeso, que continúan aumentando en todo el mundo, es una amenaza que recae sobre todos los seres humanos que habitan el planeta, generando un problema debe abordarse en forma sistémica, considerando factores como políticas públicas, acceso a alimentación saludable, entorno urbano y educación, con el objetivo final de mejorar en las próximas décadas la salud global y reducir el impacto sanitario y económico de esta condición.
Chile
En Chile, el 80% de los adultos presenta sobrepeso u obesidad, lo que convierte esta enfermedad crónica, metabólica e inflamatoria, estrechamente asociada a la diabetes tipo 2 y a enfermedades cardiovasculares, daño renal, hepático y ciertos tipos de cáncer en uno de los principales desafíos sanitarios del país.
Hambre emocional
En esta ocasión, los expertos subrayan el papel que juega en el aumento de peso y la obesidad el hambre emocional en la que factores como el estrés, ansiedad, depresión, falta de sueño y predisposición genética pueden alterar las señales de hambre y saciedad, favoreciendo el sobre consumo de alimentos altamente calóricos.
Destacan que un tratamiento efectivo de la obesidad se debe considerar no solo la alimentación y el ejercicio, sino también las dimensiones psicológicas, sociales y ambientales.
¿Cómo recuperar el estado físico?
- Se tiene la idea que después de un período de fiestas, vacaciones o, simplemente, de una inactividad prolongada, recuperar el «estado físico» puede ser una cosa sencilla.

La evidencia científica, sin embargo, muestra que no es tan así, puesto que el cuerpo humano se «toma su tiempo» para responder, tanto al entrenamiento, como a la inactividad.
Entrenamiento
El organismo responde al estímulo del entrenamiento mejorando capacidad cardiovascular, fuerza muscular y eficiencia en el uso del oxígeno, pero cuando el ejercicio se interrumpe, esos beneficios comienzan a revertirse progresivamente.
Resistencia cardiovascular
La resistencia cardiovascular es la primera capacidad en deteriorarse cuando se deja de hacer ejercicio, con cambios fisiológicos que comienzan a aparecer en pocos días y reducciones medibles en el rendimiento aeróbico tras aproximadamente 12 días.
Fuerza muscular
La fuerza muscular se mantiene por más tiempo y la pérdida significativa de masa y potencia suele manifestarse después de unas ocho semanas sin entrenamiento. Sin embargo, la recuperación suele ser más rápida gracias a la memoria muscular, que permite que las fibras musculares recuperen su rendimiento con mayor facilidad.
Tiempo requerido
Los estudios indican que es posible recuperar cerca de la mitad de la condición física en 10 a 14 días de entrenamiento moderado y que el tiempo necesario para volver completamente al estado previo depende de factores como edad, genética, nivel físico inicial y duración del período de inactividad.
Adaptación gradual
En términos prácticos, los especialistas recomiendan retomar la actividad de forma progresiva y constante, priorizando la adaptación gradual del organismo para reducir el riesgo de lesiones y consolidar la recuperación del estado físico.










