Del Cuidado de la Salud

Control del estrés al regresar a la rutina

  • El regreso a la rutina implica un proceso de readaptación psicológica, física y de la conducta dado el contraste entre el bienestar y la flexibilidad del descanso y las exigencias diarias de las obligaciones en el hogar y en el trabajo.

Este cambio suele generar cansancio, ansiedad o dificultades de concentración, fenómenos que especialistas consideran normales y temporales.

No anticipar cargas de trabajo

Parte de la inquietud se origina porque al volver a la rutina se tiende a anticipa una carga de trabajo mayor que la real por lo que las tareas pendientes se perciben como más grandes o complejas de lo que realmente son.

Esta errada idea, sumada a una presión interna por rendir inmediatamente al retomar las obligaciones dificulta la necesaria adaptación, por lo que se recomienda aceptar un periodo inicial de menor concentración y productividad, mientras el cuerpo y la mente recuperan su ritmo habitual.

Ajuste progresivo

Dentro de en un periodo de aproximadamente una semana, para facilitar la transición los expertos recomiendan reajustar progresivamente los hábitos de sueño, de alimentación y de actividad física, permitiendo que el organismo recupere sus ritmos. Frente al trabajo, sugieren estructurar el día en bloques de tareas, priorizando lo urgente y evitando una autoexigencia excesiva.

Recomendaciones clave con a) adelantar el horario de irse a dormir entre 15–20 minutos por día; b) evitar el uso de pantallas antes de dormir; c) reducir alcohol en la noche; d) realizar actividad física en la mañana de manera progresiva.

En el ámbito físico, la recomendación es retomar el ejercicio de forma gradual, comenzando con menor intensidad para prevenir lesiones, mientras que en la alimentación se aconseja recuperar horarios regulares y priorizar alimentos frescos sin caer en la culpa por los cambios ocurridos durante el verano.

La música y los espectáculos ayudan a pensar mejor

  • Escuchar música, asistir a conciertos y presenciar espectáculos en vivo junto con aportar una dimensión sensorial, emocional y social compartida, puede generar significativos beneficios para la salud mental, cognitiva e, incluso, cardiovascular.  

Diversas investigaciones muestran que además de potenciar el disfrute y la conexión emocional entre los espectadores, estas experiencias toman una dimensión científica al estimular múltiples redes neuronales relacionadas con la memoria, las emociones y la atención, además de favorecer la regulación emocional y la reducción del estrés, gracias a la disminución de los niveles de cortisol.

Música clásica, ópera y ballet

Más allá de escuchar música de forma individual, otros estudios han encontrado que escuchar música clásica o asistir a espectáculos como ópera o ballet producen una estimulación simultánea en distintas regiones del cerebro que mejoran la concentración y la memoria.

Al combinar música, movimiento, narrativa y emoción, estos espectáculos generan una activación neuronal compleja con estímulos visuales que fortalecen la atención sostenida y el procesamiento emocional, al punto de  influir positivamente en indicadores fisiológicos como la presión arterial y la frecuencia cardíaca.

Diferencias entre escuchar música y asistir a espectáculos en vivo

Escuchar música en casa, especialmente de ritmo lento, ayuda a reducir la frecuencia cardíaca, disminuir la presión arterial y producir una mayor relajación fisiológica y con ello un regulador del estrés.

La experiencia en vivo, por su parte, aporta mayor inmersión emocional, atención más profunda y un impacto visual que aumenta la sensación de presencia, diversión y conexión que favorecen la interpretación de emociones y relaciones humanas, haciendo que al interpretar los movimientos y narrativas, los espectadores desarrollen empatía y habilidades socioemocionales.

“Supergripe”:  nueva variante de influenza

  • Una nueva advertencia sobre el adelanto de la temporada de influenza hicieron las autoridades sanitarias señalando un peak estimado a inicios de mayo, antes de lo que ha sido habitual.

Factores como el inicio del otoño y el retorno de los escolares pueden contribuir a acelerar la transmisión de esta nueva variante de influenza A(H3N2), conocida como subclado K o “supergripe”, que circuló ampliamente en más de 30 países en el hemisferio norte desde agosto del año pasado.

La preocupación sanitaria radica en la alta capacidad de contagio, que mostró esta nueva variante, que si bien no parece producir cuadros más graves, su rápida propagación podría incrementar significativamente los casos de influenza en Chile durante el invierno.

Detección temprana en Chile

La supergripe fue identificada en diciembre 2025 en el país y en las últimas semanas epidemiológicas ya se observa un aumento en la circulación viral

Campaña de vacunación adelantada

Para mitigar el impacto, el Ministerio de Salud ha adelantado la campaña de vacunación al 1 de marzo, utilizando una formulación basada en las cepas recientemente circulantes en el hemisferio norte, lo que debería ofrecer protección frente a esta nueva variante.

Principal riesgo

El principal riesgo lo corren las personas vulnerables que no estén vacunadas, especialmente, adultos mayores, niños menores de 10 años y pacientes crónicos, como medida clave para reducir el impacto de la temporada respiratoria.

Síntomas similares a la gripe común
  • Dolores musculares intensos.
  • Tos y dolor de cabeza.
  • Dolor de garganta.
  • En algunos casos conjuntivitis.

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