Ciberseguridad
Escalada de amenazas silenciosas y persistentes
- El Reporte de Ciberseguridad 2026 del Centro de Ciberinteligencia de Entel Digital confirma un cambio estructural en el panorama de amenazas en Chile y Latinoamérica.

Durante 2025, los ataques evolucionaron hacia modelos más silenciosos, persistentes y sofisticados, combinando ransomware, robo de información y ciberespionaje, con un fuerte respaldo en inteligencia artificial, al punto que las filtraciones de datos muestran en Chile un crecimiento explosivo, en que las víctimas casi se triplicaron en un año, de 25 a 72 casos.
A nivel global se identificaron en 2025, 138 grupos de ciberactores, un 20% más que en 2024, entre los que se incluyen bandas criminales y grupos de Amenazas Persistentes Avanzadas (APT) que consolidan en torno al ransomware un modelo de negocio estructurado, con tácticas de extorsión que incluyen robo de credenciales, robo de datos y amenaza de filtración.
Este tipo de irrupciones confirma una la existencia de una industria criminal madura que combina:
- “Brokers de acceso inicial” que juegan un rol clave como intermediarios que comercializan accesos ilícitos y facilitan la entrada de grupos criminales a las redes corporativas;
- Infostealers que explotan las malas prácticas de los usuarios para robar credenciales y venderlas; y
- Ciberespías con respaldo estatal y APT, como Volt Typhoon, de China; Sandworm, de Rusia; y Lazarus, de Corea del Norte, que operan con accesos ocultos y persistentes, orientados al espionaje y a la preparación de potenciales ataques futuros a infraestructuras críticas.
Frente a este escenario, señala el Informe, la principal brecha no es tanto tecnológica, como de ir adquiriendo una madurez organizacional que englobe una adecuada gobernanza digital, monitoreo constante, ciberdefensa industrial y estrecha coordinación entre las áreas críticas.
De cara a 2026–2027, el reporte plantea un entorno de riesgo más complejo en el que convergerán:
- El uso de la IA para detección automática de vulnerabilidades industriales;
- La introducción de malware destructivo;
- La explotación de la nube y de interfaces de programación de aplicaciones (API);
- La interferencia satelital; y
- Los “mercenarios digitales” privados y estatales.
Esta eventual alianza entre IA y cibercrimen organizado, cuyo objetivo prioritario en Chileexige son las entidades de importancia crítica, como la banca, el Gobierno, las instituciones de salud, tecnología y telecomunicaciones, aceleren su preparación para madurar sus capacidades en gobernanza, operación y ciberdefensa industrial, como forma de proteger la continuidad operativa y la seguridad país.










