Del Cuidado de la Salud
Los dañinos efectos de la radiación ultravioleta UV
- Llega el verano y con este el calor y la tentación de aligerar la ropa para evitar la transpiración y sus efectos poco agradables por lo que más que nunca se debe aplicar la práctica del autocuidado para evitar las dañinas secuelas de los rayos ultravioleta (UV).

Los especialistas recuerdan que la radiación solar está presente todo el año generando secuelas negativas permanentes en la piel, pero que es mas relevante durante el verano por los dañinos efectos de las quemaduras solares.
Protección todo el año
Indican que la protección debe mantenerse siempre debido a la persistencia de la radiación UVA, responsable del envejecimiento cutáneo y del aumento del riesgo de cáncer de piel; y la intensificación de la radiación UVB, asociada a las quemaduras solares, que agravan las secuelas negativas de los rayos ultravioleta.
Recomienda el uso de protectores solares FPS 50+, con alta protección UVA y UVB, que se deben aplicar en cantidades suficientes y reaplicarlos periódicamente, especialmente después de haber transpirado o haber estado en contacto con agua.
Para una correcta elección del protector solar distinguen:
- Protectores con color que entregan una protección más estable y amplia.
- En formato spray que facilitan la aplicación en zonas pilosas.
- Protectores en barra, útiles para deportes acuáticos y reaplicación, aunque pueden favorecer la obstrucción de poros.
- Filtros minerales, preferibles en niños pequeños.
Advierten que la mayoría de las personas utiliza menos producto del que es necesario, en intervalos de tiempo que no son suficientes para brindar la protección necesaria. Lo indicado, señalan, son 20 minutos antes de exponerse al sol y volver a aplicar cada 2 a 3 horas o antes si hay sudor, baño o secado con toalla.
Protección solar en adultos y niños
Aunque gran parte del perjuicio solar ocurre en la juventud, el uso de protector en adultos mayores evita la progresión del daño, para lo que – además del uso del protector- recomiendan el uso de productos que ayudan a revertir parte del daño inducido por la radiación.
En el caso de niños menores de seis meses no deben exponerse al sol y que entre seis meses y tres años deben usar pantallas solares 100% minerales, que permanecen en la superficie de la piel y tienen mayor efecto residual.
Protector solar en días nublados
Contrario a lo que puede creerse, los días nublados no reducen significativamente la radiación UV puesto que las nubes solo bloquean no mas del 20% de la radiación ultravioleta, por lo que el uso de protector sigue siendo necesario incluso cuando no hay sol visible.
Alerta frente a lunares y lesiones
La vigilancia de lunares y lesiones cutáneas es una medida clave de prevención del cáncer de piel y del cuidado integral de la salud dermatológica. Lesiones nuevas que piquen, sangren o formen costras son motivos suficientes para consultar un dermatólogo y asegurar el cuidado de la piel.
Primeros síntomas del estrés sostenido
- Síntomas como una mezcla de ansiedad y cansancio o de indiferencia o irritación permanentes que desmotivan y dificultan disfrutar o responder normalmente a estímulos rutinarios y habituales pueden ser una alerta previa de agotamiento por estrés laboral, falta de sueño o factores combinados de presiones de fin de año, vacaciones e, incluso, calores extremos.

Los especialistas explican que este estado de cerrazón emocional es resultado de la sobrecarga de «exigencias» sociales, laborales y económicas de la sociedad moderna, sumada a la exposición continua a informaciones inquietantes que activan en el cerebro una respuesta de agobio ante lo que se siente como una amenaza constante .
Advierten, eso sí, que estas sensaciones pueden coincidir con otros trastornos de condición clínica y que se debe ser cuidadoso al intentar identificarlos en conductas simples y usuales como no tener ganas de levantarse o quedarse echado en el sofá; caminar distraído sin rumbo ni motivo claro o realizar las tareas diarias con el mínimo esfuerzo necesario para reaccionar ante lo urgente.
En su diferencia esencial con trastornos clínicos, este bloqueo funcional no implica una incapacidad total para funcionar, puesto que la capacidad de adaptación se mantiene activa, a pesar del estrés.
Recomendaciones
- Reconocer que se está pasando por un estado de desgano prolongado.
- Identificar y priorizar factores que puedan estar gatillando esta reacción.
- Abordar cada eventual causa de forma gradual y sopesando su importancia.
- Enfrentar las preocupaciones una a una.
- No intentar resolver todo de golpe.
- Incorporar prácticas que calmen o regulen la ansiedad y la excitación, como meditar, hacer ejercicio o practicar técnicas de respiración.
- Mejorar los hábitos de descanso.
- Incorporar rutinas que reduzcan la exposición a estímulos estresantes.
- Trabajar la higiene del sueño para optimizar el descanso.
- Buscar apoyo profesional cuando persisten los síntomas.










